¿Por qué se contagia el bostezo?
La respuesta corta
Ver u oír un bostezo dispara uno propio de forma casi automática: en un estudio con 328 adultos, el 68 % bostezó mirando un video de 3 minutos. Por qué pasa no está resuelto: se contagia más entre familiares y amigos, pero la idea de que mide la empatía no está probada.
Discutido: El contagio es real y medible; que dependa de la empatía, no está demostrado.

Un reflejo que se dispara al ver a otro
Casi todo el mundo lo comprobó alguna vez: alguien bosteza y, al rato, uno también. La medición más grande la hicieron Alex Bartholomew y Elizabeth Cirulli, en Estados Unidos, con 328 voluntarios que miraron un video de 3 minutos de gente bostezando. El 67,7 % bostezó al menos una vez; algunos, hasta 15 veces, y un tercio, ninguna.[1]
Lo más llamativo es que la tendencia a contagiarse es una característica bastante fija de cada persona. Quienes repetían la prueba otro día, en el laboratorio o desde su casa por internet, daban resultados muy parecidos (una correlación de 0,80 entre sesiones).[1] Pero cuando los investigadores buscaron qué la explicaba, con cuestionarios de empatía y otros rasgos, solo la edad tuvo efecto, y pequeño: explicaba el 8 % de las diferencias. Los mayores se contagiaban menos. El resto, en palabras de los autores, “quedó sin explicar”.[1]
Este artículo se ocupa del contagio. Para la pregunta de fondo, para qué sirve bostezar, está ¿Por qué bostezamos?.
Más con la familia que con extraños
Lo que sí mueve la aguja es quién bosteza. Ivan Norscia y Elisabetta Palagi, investigadores italianos, pasaron un año anotando bostezos en la vida cotidiana —en trabajos, restaurantes, casas— de 109 adultos de Europa, América del Norte, Asia y África. Contaron como contagio cualquier bostezo en los 3 minutos siguientes al de otra persona. El contagio fue más frecuente, y más rápido, cuanto más cercano era el vínculo: más entre familiares que entre amigos, más entre amigos que entre conocidos y menos que nada entre extraños.[2] Daba igual si el bostezo se veía o solo se oía.[2]
- Familiar 0,85
- Amigo 0,52
- Conocido 0,39
Promedio de bostezos del que observa por cada ocasión en que el otro bostezó, solo entre parejas en las que hubo algún contagio (48). Los extraños quedaron afuera de este cálculo porque casi nunca se contagiaban. Fuente: Norscia y Palagi (2011), PLoS ONE, fig. 2.
¿Solo en humanos?
No, aunque las mediciones en animales son chicas y no siempre se repiten.
| Quién mira | Qué vio | Resultado |
|---|---|---|
| Personas adultas (328) | Video de personas bostezando | 67,7 % bostezó |
| Chimpancés hembra (6) | Video de chimpancés bostezando | 2 de 6 bostezaron más que con bocas abiertas |
| Perros (29) | Una persona bostezando en vivo | 21 de 29 bostezaron |
| Perros (15) | Videos de personas y de perros | 1 de 15 mostró contagio |
Fuente: Anderson et al. (2004); Joly-Mascheroni et al. (2008); Harr et al. (2009); Bartholomew y Cirulli (2014).
En los chimpancés, el experimento comparó videos de bostezos con videos de bocas abiertas que no eran bostezos; las crías que acompañaban a sus madres no bostezaron con ninguno.[4] En los perros, el primer estudio encontró contagio en la mayoría;[5] una réplica con videos, en lugar de una persona presente, lo encontró en uno solo de quince.[6]
Cómo lo sabemos
Hay dos maneras de estudiar el contagio y cada una tiene su trampa. En el laboratorio se muestra un video y se cuentan los bostezos. Es controlado, pero artificial: la persona sabe que la observan, y esa inhibición social puede frenar el bostezo.[3] Bartholomew y Cirulli le tomaron a cada voluntario, además, cuestionarios de empatía y otros rasgos, y repitieron la prueba para ver si el resultado era estable.[1]
En la observación natural, como la de Norscia y Palagi, no hay video ni consigna: los observadores registran quién bosteza, quién está cerca, qué relación tienen y cuánto tarda la respuesta, con un protocolo fijo y comprobando que dos observadores anotaran lo mismo. Es más realista, pero no se controla qué mira cada persona.[2] Y ahí aparece el problema principal: a los familiares y amigos se los mira más que a los extraños. Si el contagio es mayor entre ellos, puede ser por afecto o simplemente porque uno los tenía a la vista.[3]
Lo que se suele decir mal
“El bostezo contagioso mide tu empatía.” Es la explicación más repetida, y está sin probar. Surgió de estudios que encontraron más contagio entre personas cercanas y diferencias en personas con algunos trastornos psicológicos.[3] Pero en el estudio con 328 personas, la empatía medida por cuestionario no predecía quién se contagiaba,[1] y una revisión de 2017 encontró que la evidencia a favor es “inconsistente y no concluyente”, con resultados que pueden deberse a la atención visual o a la vergüenza de bostezar en público.[3] El contagio más fuerte entre familiares es real;[2] su causa, no está clara.
“Si no te contagia, sos psicópata.” No. Un tercio de los adultos sanos no bostezó con el video, y la diferencia entre personas es mayormente inexplicada.[1]
Otras preguntas
¿Es cierto que si no te contagia el bostezo sos psicópata o no tenés empatía?
No. En el estudio más grande, con 328 personas, un tercio no bostezó con el video, y la empatía medida por cuestionario no explicaba quién sí y quién no. Una revisión de 2017 concluyó que la relación entre contagio y empatía no está demostrada.
¿Se contagia el bostezo solo con oírlo?
Sí. En la observación de Norscia y Palagi, ver el bostezo o solo oírlo no cambiaba la probabilidad de contagio; lo que pesaba era el vínculo con quien bostezaba.
¿Los perros se contagian el bostezo de las personas?
Quizás. En un experimento de 2008, 21 de 29 perros bostezaron al ver bostezar a una persona, pero una réplica de 2009 con 15 perros encontró contagio en uno solo. La cuestión sigue abierta.
¿Por qué bostezamos, para empezar?
No hay una función demostrada. La hipótesis con más datos es que el bostezo ayuda a enfriar el cerebro; la falta de oxígeno está descartada.
Fuentes
- Bartholomew AJ, Cirulli ET. Individual variation in contagious yawning susceptibility is highly stable and largely unexplained by empathy or other known factors . PLoS ONE, 9(3): e91773 (2014). primaria 328 personas, video de 3 minutos: el 67,7 % bostezó; rasgo estable (r = 0,80); la empatía no lo explica.
- Norscia I, Palagi E. Yawn contagion and empathy in Homo sapiens . PLoS ONE, 6(12): e28472 (2011). primaria Un año de observación en la vida cotidiana, 109 adultos: el contagio crece de extraños a conocidos, amigos y familiares.
- Massen JJM, Gallup AC. Why contagious yawning does not (yet) equate to empathy . Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 80: 573-585 (2017). Revisión: la evidencia sobre contagio y empatía es inconsistente; la atención visual y la inhibición social confunden los resultados.
- Anderson JR, Myowa-Yamakoshi M, Matsuzawa T. Contagious yawning in chimpanzees . Proceedings of the Royal Society B (Biology Letters), 271 (supl. 6) (2004). primaria 2 de 6 chimpancés hembras bostezaron más al ver videos de bostezos.
- Joly-Mascheroni RM, Senju A, Shepherd AJ. Dogs catch human yawns . Biology Letters, 4(5): 446-448 (2008). primaria 21 de 29 perros bostezaron al ver bostezar a una persona.
- Harr AL, Gilbert VR, Phillips KA. Do dogs (Canis familiaris) show contagious yawning? . Animal Cognition, 12(6): 833-837 (2009). primaria Réplica: solo 1 de 15 perros mostró contagio.
Publicado el 30 de septiembre de 2026. Revisado contra las fuentes el . ¿Ves un error? Avísanos.
Para seguir mirando
¿Por qué bostezamos?
Todavía no se sabe con certeza, pero la falta de oxígeno está descartada: respirar oxígeno puro no cambia cuánto bostezamos. La hipótesis con más datos es que el bostezo ayuda a enfriar el cerebro; la otra fuerte, que sirve para comunicar sueño o aburrimiento al grupo.
¿Cuántas neuronas tiene el cerebro humano?
El cerebro humano adulto tiene unas 86 mil millones de neuronas (86.100 ± 8.100 millones en el recuento de Azevedo y colegas, 2009), y casi otras tantas células no neuronales; la cifra de 100 mil millones nunca se midió.
¿Los perros ven en blanco y negro?
No. Los perros ven colores, pero con dos tipos de conos (sensibles al azul violáceo, con pico en 429 nm, y al amarillo verdoso, en 555 nm) en lugar de tres: distinguen azules de amarillos, pero confunden rojos, naranjas y verdes, como una persona daltónica.
¿Cuánto crecen las uñas por mes?
Las uñas de las manos crecen en promedio unos 3,5 mm por mes (3,47 mm) y las de los pies, unos 1,6 mm (1,62 mm), según un estudio de 2010 con 22 adultos jóvenes; es decir, unos 4 cm por año en las manos y 2 cm en los pies.
¿Cuánto crecen los astronautas en el espacio?
La estatura de un astronauta aumenta hasta un 3 % en los primeros 3 a 4 días de ingravidez —unos 3 a 5 cm en una persona promedio, y 3,4 cm en el caso medido de la astronauta Kate Rubins—, porque sin el peso del cuerpo la columna vertebral se estira. Al volver a la Tierra recupera su altura previa en poco tiempo.
¿Cuánto mide el ADN de una célula estirado?
El ADN de una célula humana estirado mide unos 2 metros: 2,05 m en un hombre y 2,08 m en una mujer, según el genoma de referencia. Sumado el de todas las células con núcleo del cuerpo, da unos 6000 millones de kilómetros, un poco más que la distancia media al planeta enano Plutón.





